San Cristóbal

Haina

La historia de Haina, un municipio dependiente de la Provincia San Cristóbal, se remonta a la época de la Colonia. Según relatos, a Haina llegó Miguel Díaz, un hispano que emigró de La Isabela, primer pueblo de América en el Norte de la isla, tras haber herido a un compatriota relacionado íntimamente con las autoridades españolas, uniéndose maritalmente con una indígena de nombre Catalina, quien le comunicó la existencia de un yacimiento de oro en el margen occidental del Río Haina.

Tras comprobar la existencia del metal precioso regresó a La Isabela, dándole información del acontecimiento al Almirante Don Cristóbal Colón y a su hermano Bartolomé.

El Almirante envió a su hermano a comprobar la existencia de dicha mina, ya que debía partir a España. Don Bartolomé se percató de que realmente había oro, por lo que decidió levantar un fuerte que se llamó San Cristóbal o Buenaventura, donde se alojaron los soldados que participaron en esa hazaña.

Según el mismo relato, en el año 1502 en la margen occidental del Río Haina, a unos ocho kilómetros de la población de Villa Altagracia, en el lugar conocido como Madrigal, se encontró una gran pepita de oro. El vellocino de oro encontrado fue enviado a España y la nave que lo conducía naufragó pereciendo en la travesía Francisco Bobadilla, ex Gobernador, el Cacique Guarionex y docenas de españoles.

Hoy día Haina se ha constituido en una población dinámica, que dista unos veinte kilómetros de la capital, y el municipio se ha convertido en un fuerte pilar de la economía dominicana.

Cuenta con un moderno puerto al que llegan y salen numerosas embarcaciones, unas trayendo importaciones y otras llevando gran parte de la producción tanto agrícola como industrial del país.

Es digno destacar que Haina cuenta con dos parques industriales en el que se ganan el sustento muchas personas. En su territorio se encuentra la Refinería Dominicana de Petróleo, que produce además de gasolina; gasoil, gas de kerosene y otros derivados del petróleo para consumo doméstico e industrial.

Además cuenta con las instalaciones del ingenio Río Haina, construido por el dictador Trujillo, considerado al decir de muchos el segundo ingenio más grande del mundo, el cual muele la caña que se produce en esa y otras zonas, como Yamasá, Monte Plata, Bayaguana, Sabana Grande de Boyá y San Cristóbal.

Existe en la margen occidental del Puerto de Haina un parque energético de la Corporación Dominicana de Electricidad -CDE- que producen gran parte del fluido eléctrico que se consume en el país.

En 1964 la empresa marítima Sea Land Services, una empresa norteamericana se estableció allí, trayendo consigo la modernización de las actividades del puerto, con la mecanización de la carga. La Sea Land recibe semanalmente buques furgoneros procedentes de puertos norteamericanos de América y otras islas antillanas.

En Haina existe un centro vacacional, formado por centenares de viviendas unipersonales, con comodidades, para que grupos de vacacionistas vayan a descansar y olvidarse del bullicio de la ciudad.

El pueblo de Haina ha crecido mucho, por la gran afluencia de gentes que acuden allí a trabajar tanto en el puerto como en las empresas industriales existentes.

Queremos significar que en Haina se inicia el oleoducto que lleva el petróleo hasta las instalaciones de la firma minera Falconbridge Dominicana, en Bonao, recorriendo más de ochenta kilómetros. Otro oleoducto parte desde la Refinería Dominicana de Petróleo hasta Punta Palenque, donde los tanqueros gigantes descargan el petróleo crudo que elaborará esa planta refinadora y que les llega desde pozos petroleros de México y Venezuela. Este último tiene una extensión de 40 kilómetros.