Valle de Jarabacoa PDF Imprimir Correo electrónico
La palabra, ese poder del que disfrutamos los seres humanos de este planeta Tierra, ya convertida en verso ha buscado un espacio en las montañas dominicanas para conjugarse con las estrellas en un ritual de vida.  

Ese espacio ha tenido apertura en Jarabacoa, República Dominicana, el “rinconcito sutil y encantador” que precisamente versaran los cientos de poetas que desde finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX se refugiaran en él para producir y compartir innumerables tertulias acariciados por la gélida brisa que destila el Pico Duarte.



Este pequeño valle intra montano acogió en las riberas de sus ríos y en los senderos de sus pinares a los grandes hombres de las letras dominicanas entre los que se cuentan a Domingo Moreno Jiménez, el Padre del Postumismo, al bardo azuano Héctor J. Díaz, Juan Bosch y Juan Lockward entre otros. Hasta el insigne Eugenio María de Hostos se sintió atraído por esta “Villa de los Pinos”.   

Nosotros y nosotras, habitantes y beneficiarios de esta “sede del paraíso en la tierra” tenemos la responsabilidad de ofrecer y mantener un espacio de encuentro para que los poetas del siglo XXI puedan compartir sus creaciones fuera de la rutina diaria y de las grandes urbes, con el verso en la mirada buscando la luz de las estrellas que casi pueden tocar con la punta de sus dedos.   

Es por ello que desde el año 2001 hemos concebido y llevado a efecto el Festival de Poesía en la Montaña que en esta ocasión se acerca a su cuarta edición.