| Tamboril se enfrenta decidido a su progreso |
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Tamboril, cuyo nombre poético se remonta a la colonización y conquista española, tiene un historial de luchas y sus habitantes se enfrentan ahora decididos a su progreso y bienestar. La tradición señala que al paso de las huestes de Ginés de Gorvalán por la humilde aldea indígena que allí existía, acamparon cerca de las aguas crecidas del arroyo y a ellos les pareció que sonaban durante la noche como especie de un tamborito. De ahí el nombre de Tamboril que ostenté hasta 1900, cambiado luego por decreto del 7 de junio de ese año para ostentar el de Peña, en honor de valiente dominicano Gerónimo de Peña, héroe de la batalla de Sabana Larga. Pero el 27 de junio de 1962 una ley dictada por el Consejo de Estado, a solicitud de más de 1,600 hijos de ese pueblo, deroga el Decreto 4002 del 7 de junio de 1900 y la población restaura el nombre original de Tamboril. Se recuerda que Tamboril fue a fines del siglo pasado aerópago de la cultura del Cibao y que el gran educacionista antillano Eugenio María de Hostos escribió desde allí su famoso artículo que intituló: “Tamboril al Porvenir". Goza esa población de tener las mujeres más bellas de toda esa comarca, de ahí que el gran poeta capitaleño Pellerano Castro, le inspirara una hermosa quinceabrileña del lugar su conocido poema "Yo quisiera ser burro de carga”. El glorioso team de béisbol Licey lleva el nombre en honor al río de ese nombre que bordea la población. Allí nacieron notables figuras de la política e intelectualidad dominicana, tales como el señor Federico Velázquez y Hernández, quien fuera vicepresidente de la República y al cual se cataloga como “uno de los políticos más honestos de todas las épocas”; Tomás Hernández Franco, poeta y escritor que le dio nombre a las letras nacionales; doña Trina Moya de Vásquez, poetisa, esposa del general Horacio Vásquez, presidente de la República en varias ocasiones. Los restos de los esposos Vásquez-Moya descansan en la iglesia de Tamboril. Dotado de un clima agradable durante todo el año, Tamboril está lleno de flores, y el bello panorama de luz y colores de la verde campiña que le rodea, atrae a los extraños que le frecuentan en todas las etapas. Amén de la riqueza agrícola que posee en su territorio, quizás el más pequeño para municipio dominicano, se estima que en Los Cacaos existan las minas de ámbar "más lindas del mundo", las cuales distan unos 4 kilómetros de Tamboril. Por otra parte, esa población cibaeña ostenta en su haber el primer grito de rebeldía contra la tiranía trujillista. Ese grito fue dado en Los Amaceyes por el general Piro Estrella en el 1930, simultáneamente con el dado en el Mogote, Moca, por el general Ciprián Bencosme. Además del cacao, café y frutos menores, Tamboril es quizás el municipio pequeño que más industrias tiene en su jurisdicción. Se calculan cinco industrias del salchichón, ocho de chocolate, quince tabaquerías y doce panaderías. |